martes, 22 de noviembre de 2011

el roce

de Alfonso Lorenzo, el Martes, 22 de noviembre de 2011, 9:57

la vida parece un collar que se hace

con cuentas y cobres

y cuerdas distintas,

una hilera de ahoras y antes

que a veces se abre

y se deshace

y vuelta a empezar...

la vida parece un camino

que cambia cada día,

como si delante un mago

lo construyera

según la lluvia de su alma,

un camino a veces bello

como un niño que ríe

sus cosquillas,

y otras terrible

y nada más.

la vida es un roce que ocurre

y bien está todas las veces,

hasta que nos parece pensar

y entonces es más: entonces

es una firma.

yo quiero los roces que me da la vida,

todas las caricias que ocurren:

la canción que llega lejana,

el grito del juego que no es mío,

la extraña que me empuja en el andén,

el aliento de tantos en la espera,

y tu mano que descansa

porque quieres dormir

y me dejas tu cuerpo...

porque cuando me roza,

la vida es mucho más que hambre y sigilo,

camina conmigo su sueño que crece,

su música de caballos y cordilleras,

de sábanas presas y amores de árbol,

que se agitan ajenos a mi mirada.

la vida es si mi piel permanece despierta.

no quiero dormir cuando los roces lleguen,

con su voz distinta porque soy distinto

en todas las llamadas de mi hambre.

no extiendo mi mano, aguardo,

como esa pared de piedra que se asoma

en los sueños y en los patios

para que ocurran los besos

y los agravios



viernes, 18 de noviembre de 2011

DE CUENTOS (extracto)

"DE CUENTOS" (extracto) De: Ingrid Pereira Mesecke, Noviembre 16, 2011, CHILE

de Ingrid Pereira Mesecke, el Viernes, 18 de noviembre de 2011, 18:41

Se presentó en la realeza, con la simpleza de unas botas negras y una pollera raída que le llegaba a media pierna.

La atmósfera era fría, no sólo por el suave viento que se encaramaba sobre las verdes colinas y desde el mar, sino por el gélido recibimiento de las cortesanas de áquel castillo, que tenían sellos grabados en la frente,estigmas que la nobleza les había heredado por absoluta servidumbre de pasados familiares , todas de dulces y rojos labios, flores en el pelo dorado, manos finas, pese a que eran las que trabajaban como súbditas de Condesas y Duquesas muy refinadas, una que otra de estirpe un tanto vulgar, que se ponía a tono con las pompas de sus parientas más acaudaladas.

Dafne, entraba por el patio de piedra, trayendo las gavillas que le habían encargado para el ritual de los menesterosos, niños que por extrañas y fruncidas razones las nobles mujeres de la Comarca traín una vez por año a los comedores del Gran Rey.

Sus ojos grandes , su sonrisa franca, su angelical y moreno rostro era escrutado por las más jóvenes y veían en esa figura delgada y plena como a una discípula del demonio venida por sobre las colinas con su cargamento ensacado en bolsas de pita.

La miraban a hurtadillas, desde lejos, agazapadas por entre los bultos del forraje de los animales y cuchicheaban cada ves que la muchachita aceleraba el paso y gracilmente subía los talones en una especie de danza, contagiada por su alegría, para entregar los manojos que el pertinaz joven de los ojos claros ,recibiría de sus manos y de sus faldas, no sin antes reprenderla por su retraso.

Reía su piel morena entre los arbustos, con la alegría y la entrega de los que nada tienen y todo poseen , desbordana en su precariedad y ligereza.

Los campos producían abundantes frutos, el agua de los ríos serpenteantes pasaba mansa y libre por entre las rocas, las aves volaban impávidas surcando el cielo, la noche caía a borbotones sobre la bóveda celeste del cielo y las estrellas desparramaban su luz sobre los pobres techos de las casas.

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jueves, 3 de noviembre de 2011

LO INJUSTO

Me dá mucha lata, mucha pena que hoy escuchemos y se publiquen nuevas antecedentes e informaciones sobre el accidente del casa 212 de la Fach y se diga que el Teniente Juan Pablo Mallea no tenía pericia en vuelos, no había aprobado algunos exámenes, algunas asignaturas y que tenía sólo 800 horas de vuelo, que se había equivocado en los cálculos de altura, de tiempo con combustible a bordo y que le rechazaron el plan original de vuelo, haciéndole conformar otro, solo una hora antes del vuelo (valga la redundancia ) (cosa que ocurrió , dicho por testigos ) apuraditamente en el mezón, así al paso, de un momento a otro.

Según dicen "el" o "la" piloto ( porque ni ellos mismos saben, ya que dicen y luego se desdicen ) habían presentado un plan de vuelo con aterrizaje por instrumentos, cosa que en la pista del Archipiélago es totalmente imposible, pero ¿cómo es que Mallea y Fernández siendo pilotos entrenados no estuvieran enterados de esa situación ? No me cuadra por ningún lado por más que quiero encajar la pieza que falta en el puzzle...y dicho sea de paso, faltan muchas aún.

Hay testigos que hoy dicen cosas que los altos personeros de la aviación en primera instancia callaron.

Ahora resulta ser que el que pilotaba la nave, era Mallea y la Teniente Carolina Fernández estaba a cargo de las comunicaciones y que por un error no sé si de cálculo, de clima o que, perdieron toda comunicación con el grupo 10 de la Fach en Santiago de Chile ¿?

Ja ! Ahora salen con que Mallea tuvo un error de cálculo con el combustible que lo declaró seguramente en el plan de vuelo para 3 horas con 30 minutos, pero la versión hoy es otra y los altos mandos dicen que el avión podría haberse "devuelto" al Continente , pues tenía combustible para 5 horas 30 minutos. ?

Un día Mallea es el que comandaba la nave, al otro día no saben si es que Mallea comandaba la nave. Contradicciones más contradicciones...huele muy mal.

Un vuelo de esa envergadura, con 21 personas más carga a bordo, no puede realizarse a partir de "improvisaciones ". Todo mal.

Es injusto, habla pèsimamente mal de la preparación entonces que dá la Fuerza Aérea de Chile a sus pilotos, habla pésimamente mal entonces de la falta de profesionalismo de su gente, y habla pésimente mal de las responsabilidades entonces de los Comandantes que sí aprobaron y visaron ese vuelo...es raro...muy raro.

Y todo vá a quedar ahí, la investigación tomará tiempo, años talvez, se dormirá, se olvidará, se diran muchas cosas, nadie podrá defender a sus familiares Tenientes y Pilotos de la Fuerza Aerea fallecidos en una cruzada de ayuda social y eso será todo, los responsables "impunes"...como siempre.

Tengo que decirlo, porque me dá una rabia sostenida y viseral.No puedo callar las injusticias de este tipo, pues son graves, muy graves y hay un cierto aire en la atmósfera, una cierta corriente de intuición, no sólo en mí, en muchas personas que pensamos igual.Aquí hay "gato encerrado"

Me duele sobremanera porque sé que se miente, porque hay aspectos oscuros desde un principio con todo esto y lo que es peor habla de una falta de lealtad Institucional gravísima, es sacarse el pillo, acusar a una persona que está muerta, que no puede levantarse para defenderse, porque los muertos...que yo sepa...no hablan

Teniente piloto de la Fuerza Aerea de Chile, Juan Pablo Mallea, muerto en Acto de Servicio.




miércoles, 2 de noviembre de 2011

LAS PALABRAS ANUDADAS

LAS PALABRAS ANUDADAS De: Ingrid Pereira Mesecke, Noviembre 2, 2011, CHILE.-

de Ingrid Pereira Mesecke, el miércoles, 02 de noviembre de 2011, 10:43

Esribir en primera persona es ingrato, riesgoso.

Desmenuzar las palabras , anudarlas y encadenarlas, talvez es un capricho o un talento vertiginoso.

Hacelo bien o mal, lanzarse al vacío de las letras unidas con los vocablos, es una gran y apacible guerra, quizás una cruzada y al mismo tiempo una gran batalla.

La expresión escrita me nutre y me provoca innumerables sensaciones.Se agolpan, bullen, se enrredan, saltan las ideas en todas direcciones.Pequeños o grandes argumentos bailan, danzan.Hay razones, mociones, pensamientos, emociones.

Existe un lugar en nuestro cuerpo, el alma, que según dicen pesa 21 gramos.Desde ahí, desde ese punto siento que se expanden mis mejores momentos para entrelazar ideas y diseminarlas en el papel.

Toma segundos, minutos, horas, días, fechas, meses o años.Pueden ser eternos episodios, casi épicos y estallan en un segundo, se vuelven incontenibles, salen , se esparcen, se alejan.

Razones fundamentadas, creadas en el corazón y la cabeza, arrancan desfachatadamente sin permiso de nadie para adherirse a un papel, a un espacio cibernètico virtual, que recoje las ideas, imprime y estampa, a través de los signos, los músculos de los dedos, las manos, los brazos, los hombros y por supuesto unidos perfectamente con la cabeza.

Escribir es un misterio que no sé desde donde viene ni tampoco como se vá.

Es magia que anida y se apodera en secuencia, de mis experiencias diarias, imágenes, memoria, hechos, deseos, pasiones, emociones. Una mezcla interminable, un cúmulo que rebalsa todas las lógicas y las prudencias.

Debo entonces amalgamar y juntar, amasar, analizar, asedar, dirigir, digerir y talvez embalsamar.

Es una carrera sin control, des-controlada, desorganizada a veces, sabiamente ilimitada y voy depurando ese manantial que fluye y confluye por entre laberintos del alma, de los valores, la moral, los prejuicios, los momentos históricos, la actualidad, en fin, la anarquía de las ideas desglosadas.

Una rosa tímida, encapsulada que despierta con su brillo y sus ansias, para orientarse al sol.

Una rima, un verso, un noviazo.

Una espiral extraña.

El humo que sube desde las vertientes cálidas o desde las víseras de un animal herido o moribundo.

Una mezcla de incienso y explosivo.

No tiene puerto entre las aguas, porque vá a la deriva por cualquier lado, es contradicción, no se ata a ningún paralelo porque es abstracta, pero puede recojerse en la resaca de las olas, hincharse como vela en el navío de las metáforas.

Escribo desde que tenía quince años, bajo el parrón o a la sombra de un añoso y viejo nogal.Ante el cielo limpio y azul de verano y en la glorieta de los aromas y colores más puros de una florida primavera, mecida por el perfume del primer amor, subyugada por la vida.

Desde un ventanal abierto en el que miraba a todos lados, sin mirar a ninguno.Encerrada, acordonada voluntariamente; sólo a las sensaciones y emociones que me traía la tarde con sus rojos arreboles.

Comienzo en la lectura de la Antología Poética Latinoamericana, en los versos sueltos de mi padre, escrito en hojas amarillas y paso a conocer a los grandes de las letras Españolas, los del siglo de oro, los Poetas, los románticos.

Me impregno de esa savia de valientes, quiero ser como ellos, me vuelvo su discípula.

La joven y efervesente mujer que hay en mí, se impresiona.Me enamoran los cantos, odas y lamentos de la Mistral, Neruda, Huidobro, Amado Nervo, Rubén Darío, Octavio Paz, José Martí, Gustavo A. Bécquer, Federico Gracía Lorca, Rafael León, Antonio Machado, entre muchos.

Entonces me bastan lápiz y papel, tomo los cuadernos y vacio las ideas.Estas comienzan a tomar forma, como pequeños fantasmas, mis propios fantasmas en sueños de adolescente que navegan por el aire casi quietos en un cuarto con ventana abierta que mira hacia la Cordillera de Los Andes.

El macizo , me hace vivir, vibrar, pensar, mientras más impactada por la naturaleza con su esplendor, me siento, tanto más vital soy para crear.

Es una consecuencia dentro de las maravillosas inconsecuencias que se suelen provocar en la escritura, en este tremendo espacio y pasadizo de las letras.

Imagino los signos enormes de papel, de ilusión de nubes blancas, dando vueltas y trepando por el aire.Los cojo uno a uno y en una suerte de rompecabezas, los voy armando sobre un tablero, luego desde ahí vuelven a volar como mariposas, para irse hechas frases llenas de conceptos y contenidos, al mismo lugar desde donde han venido.

Hablo, escribo de "las palabras anudadas" o "las palabras atadas" como en coreografgía divina.Les doy carácter y peso de anfitrionas en baile de máscaras, tienen la particularidad que van desvistiendo como poblando todo.Gozan del beneficio de poner y quitar en todas partes y en todas direcciones.

Son grandes, son bellas, enormes o pequeñas, originales, actuales, graciosas, cultas o pudorosas, extremas, valientes, descorteces, altisonantes, atrevidas, osadas, jactanciosas, nobles, limpias y maravillosas.

Escribir es un arte, como pocos, trasciende, queda, marca.

Cicatriza y pasa a fuego los corazones, abre como flor el alma en abanico, hace gala y gozo el interior, atenza la fibra más íntima de la flama que incendia la fuente inagotable de la inspiración, es siempre flor primera en el canto, en el aguijón insesante e insaciable del escritor, trova, dentro de la vertiente de las ideas, vestida como Princesa y a veces como verdugo, Diosa escrupulosa o libertina meretríz, amopola y lirio, quizás flor venenosa, porque las palabras también guardan las intenciones.

Escribo, porque me dá libertad frente a las ataduras perpetuas que nos ponemos los hombres, "maniatados" con mentiras y sufrimientos innecesarios.

Escribo, porque es Universal, el idioma que todos entienden.

El paraíso que estructura, forma las más genuínas emociones.

Escribo, porque es un acto osado, rebelde y repentino a todos los vientos que a veces nos quisieran destrozar, es pelea sin tregua y constante desafío.

Escribo, porque es medicina gratuíta para quién se atreve y abre las páginas de una Babel que se arrastra en el miedo,incapaz de tragarse el remedio exacto para quitarse la venda de los ojos en el corazón ciego.

Escribo porque es más que gritar en la calle una consigna,pues esta viaja, se vá, se diluye.

Escribo, porque se graba, hay un registro temporal de un momento, de un suceso, de una inspiración , de una alegría, de un comentario que puede ser controversial o disímirl y eso es muy bueno.

Escribo, porque es una aventura, la mayor aventura.

Me lanzo de cabezas deliberadamente al abismo y corro riesgos;o sucumbo en la negra arista de la muerte o surjo con el candelabro que ha de alumbrarme el camino, lo bueno es que ya elegí la ruta.

Pintura de Vladimir Kush